Se han salvado o mejorado muchas vidas

Han pasado más de 10 años desde que los líderes del mundo establecieron objetivos y metas para liberar a la humanidad de la pobreza extrema, del hambre, del analfabetismo y de las enfermedades. La Declaración del Milenio y el marco de acción derivado de esta para la rendición de cuentas han motivado esfuerzos para el desarrollo, han ayudado a fijar prioridades nacionales e internacionales y han guiado la atención respecto a las acciones consiguientes. Si bien queda mucho trabajo por delante, el mundo tiene razones para celebrar, como el continuado crecimiento económico experimentado por algunos de los países en vías de desarrollo y por las intervenciones específicas en áreas cruciales.

 

Gracias al incremento de la aportación de fondos de distintas fuentes se han expandido los programas que proveen servicios y recursos a quienes más los necesitan.

He aquí algunos de los campos más destacados:

  • La pobreza sigue reduciéndose en muchos países y regiones:  A pesar de los serios reveses sufridos por los problemas económicos de 2008-2009, exacerbados por la crisis de los alimentos y de la energía, el mundo sigue encaminado a lograr la meta de reducción de la pobreza. Se espera que para 2015 la tasa mundial de pobreza del mundo sea menor del 15%, muy por debajo del objetivo del 23%. Sin embargo, esta tendencia global refleja principalmente el rápido crecimiento ocurrido en Asia oriental, especialmente en China.
  • Algunos de los países más pobres han logrado los avances más notables en educación:  Burundi, la República Unida de Tanzanía, Rwanda, Samoa, Santo Tomé y Príncipe y Togo han alcanzado el objetivo de lograr la enseñanza primaria universal, o están a punto de ello. Ha habido avances significativos en Benín, Bhután, Burkina Faso, Etiopía, Guinea, Malí, Mozambique y Níger, donde la tasa neta de matriculación en enseñanza primaria creció más de 25 puntos porcentuales entre 1999 y 2009. Con un incremento de 18 puntos entre 1999 y 2009, África subsahariana es la región con el mejor resultado.
  • Las intervenciones específicas han reducido la mortalidad de los niños: La cantidad de muertes de niños menores de 5 años ha caído de 12,4 millones en 1990 a 8,1 millones en 2009. Esto significa que cada día mueren casi 12.000 niños menos. Entre 2000 y 2008, la combinación de una mejor cobertura mediante vacunaciones y la oportunidad de recibir una segunda dosis de la vacuna produjo una caída del 78% en las muertes por sarampión en todo el mundo. Estas muertes evitadas representan una cuarta parte del descenso de la mortalidad total en niños menores de 5 años.
  • El aumento de la financiación y los esfuerzos para la reducción de la malaria han reducido las muertes por paludismo:  Con la dedicación de gobiernos, agencias internacionales, trabajadores de la salud y la sociedad civil, las muertes mundiales por paludismo han disminuido un 20%, pasando de casi 985.000 en 2000 a 781.000 en 2009. Este progreso se ha logrado gracias a la aplicación de medidas cruciales, como la distribución de mosquiteros impregnados de insecticida, que en África subsahariana cubren al 76% de la población expuesta a la enfermedad. Los más drásticos descensos absolutos se produjeron en África, donde 11 países redujeron en más de un 50% los casos de infección y las muertes por paludismo.
  • Las inversiones en la prevención y el tratamiento del VIH están dando resultados: Las nuevas infecciones por VIH están disminuyendo de modo constante, principalmente en África subsahariana. Se estima que en 2009 hubo 2,6 millones de infecciones por VIH, una caída del 21% respecto a 1997, año que ostenta el récord de nuevas infecciones. Gracias a la mayor disponibilidad de fondos y a la expansión de los principales programas, la cantidad de personas que entre 2004 y 2009 recibieron medicación antirretroviral contra el VIH/SIDA se multiplicó por 13. A finales de 2009, en los países con ingresos bajos y medios había 5,25 millones de personas que recibían tratamiento, lo cual supone a un incremento de más de 1,2 millones de personas desde diciembre de 2008. En consecuencia, la cantidad de muertes por SIDA disminuyó un 19% durante ese período.
  • Gracias a las eficaces estrategias contra la tuberculosis, se están salvando millones de vidas:  Entre 1995 y 2009 fueron tratados con éxito 41 millones de pacientes con tuberculosis y se salvaron unos 6 millones de vidas gracias a los eficaces protocolos para el tratamiento de la enfermedad. En todo el mundo, las muertes atribuidas a la
    tuberculosis han caído en más de un tercio desde 1990.
  • Todas las regiones han progresado en cuanto al acceso a agua potable: Se estima que en el período 1990-2008, 1.100 millones de personas en áreas urbanas y 723 millones en áreas rurales obtuvieron acceso a fuentes de agua potable mejoradas. Asia oriental registró los mayores avances en la cobertura de agua potable, pues pasó del 69% en 1990 al 86% en 2008. En África subsahariana casi se duplicó la cantidad de personas que dispone de una fuente de agua mejorada, pasando de 252 millones en 1990 a 492 millones en 2008.